martes, 20 de septiembre de 2016

Las finanzas de Brasil después del “Golpe de Estado”


En el país brasileño, hace algunos meses atrás se llevó a cabo el voto popular para destituir a su antigua presidenta, Dilma Rousseff. La misma había sido acusada de varios delitos graves, como corrupción durante su mandato. Durante el período presidencial de Rousseff las finanzas brasileñas comenzaron a descender y actualmente se encuentran en una grave situación.

Un problema para rato

El gobierno brasileño ahora es precedido por Michel Temer, el cual durará en la presidencia un periodo corto pues solo está terminando el tiempo de Rousseff, el cual tiene fecha de culminación en 2018. Muchos especialistas explican que la salida de la antigua presidenta no resolverá la crisis financiera. Esta semana se dieron a conocer las nuevas cifras del comportamiento del Producto Interno Bruto en el país. El mismo presenta una caída de 0,6% en los tres primeros meses del año. El resultado de este descenso es la recesión del 3,8% de las finanzas brasileras, durante un periodo de doce meses.

Sin embargo, el nuevo gobierno afirma que sus planes principales estarán orientados a la restructuración de las finanzas del país, para así poder lograr un acomodo del mismo. Uno de los beneficios que ha traído este cambio es el aumento en el poder de interinidad, proyecto que deja a mucho brasileños a gusto con sus planes y/o acciones.

El país aún se encuentra fuertemente dividido entre sus facciones políticas, por lo cual será difícil mostrarles que con este cambio, Temer  pretende lograr que Brasil regrese con todas sus fuerzas.

Reformas en cola

Uno de los retos más grandes que se le asigna a Temer es lograr que se cumplan las reformas de gastos públicos y la de pensiones. Las mismas son fuertemente deseadas por la población y los especialistas informan que si el Presidente logra instaurarlas, será uno de los más queridos y eficientes de los últimos puestos.

Por otro lado, explican que las acciones de este Presidente no harán que el mismo sume una candidatura para el 2018, pues no ha sido nombrado por ningún partido como candidato electo.  “No es un líder popular, es un diputado por encima de todo, un hombre del Congreso, pero no tendría éxito en una elección mayoritaria”, alegan algunos políticos y analistas. Sin embargo, se espera que haga un buen trabajo para dejar su nombre en alto y darle espacio a los compañeros de sus partidos, PMDB Y PSDB, para que logren hacer una buena gestión con una base limpia.